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Preservar los bosques El agua, el ser humano y... los árboles

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El parque forestal de Avène protege el lugar desde hace décadas y contribuye a la calidad del agua termal. Desde 2018, hemos confiado nuestras 102 hectáreas de bosques al cuidado de la Office National des Forêts (Oficina Nacional de Bosques), un experto reconocido en la gestión de árboles y bosques. Entrevista con Nicolas Kremer, ingeniero agrónomo de la ONF, que inspeccionó cada una de nuestras 11 parcelas arboladas.

¿Qué papel desempeña el bosque en la calidad del agua (termal y potable)?

Desempeña un papel fundamental. En primer lugar, porque los árboles protegen el suelo de la sequedad y la erosión. Sin ellas, el agua de lluvia no tendría tiempo de infiltrarse en el suelo para llegar a las capas freáticas. Se evaporaría antes o llegaría a los ríos. En segundo lugar, porque las raíces de los árboles son el primer filtro en la larga transformación del agua de lluvia en agua termal. Por último, cuanto más añosos son los árboles, más profundas son sus raíces y más se mezclan con la tierra. El agua infiltrada puede llegar más lejos y tomar más minerales y microelementos.

¿Qué tiene de especial el parque forestal del Centro de Hidroterapia de Avène?

Es un bosque muy denso que puede parecer impenetrable. Hay principalmente hayas y robles, pero también pinos, álamos y algunos castaños. Es muy antiguo, ya que aparece en los mapas de hace más de 150 años. Esto es importante porque es sinónimo de una rica flora y fauna subterránea, un ecosistema más exitoso y equilibrado. Es beneficioso para la calidad del agua.

El bosque del parque del Centro de Hidroterapia de Avène es muy antiguo. Esto es importante porque es sinónimo de un ecosistema más exitoso y equilibrado. Es beneficioso para la calidad del agua.

Nicolas Kremer
Nicolas KremerIngeniero agrónomo en la ONF

¿Cómo se preserva este ecosistema forestal?

Como el riesgo de incendio es un factor importante en la región durante el verano, nos ocupamos de limpiar los bordes de las zonas de riesgo, como los alrededores de los edificios o las carreteras transitadas. El calentamiento global también está empezando a debilitar los pinos y castaños. Por lo tanto, para que el bosque de Avène sea más resistente, debemos adaptar y diversificar estas poblaciones. También vamos a despejar algunos robledales para mejorar el acceso a los recursos de los árboles restantes, dándoles más espacio y, por lo tanto, fortaleciéndolos. Esto fomentará el crecimiento de las hierbas y quizás, con ellas, el silvopastoreo1. Esto sería una oportunidad para poner en marcha una dinámica local entre diferentes socios y para involucrar a más actores en la gestión adecuada de los recursos hídricos. 

1 El silvopastoreo se define como la combinación, en un mismo espacio, de: a) la mejora de los recursos pastorales mediante la conservación del efecto beneficioso del árbol sobre el sotobosque y los animales; y, b) un objetivo de producción y protección forestal mediante la valorización y el mantenimiento pastoral del sotobosque.